Durante la dedicación del nuevo templo parroquial de Santa Gertrudis, celebrada en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, Mons. Bartolomé Buigues Oller centró su homilía en el significado espiritual que debe tener esta nueva casa de oración para la comunidad.
El obispo recordó que el templo será verdaderamente casa de Dios si en él se escucha, celebra y vive la Palabra divina, destacando que la alegría y la esperanza nacen del encuentro con el Señor. Asimismo, señaló que el Sagrado Corazón de Jesús revela el amor misericordioso de Dios y constituye el modelo de vida para toda la Iglesia.
En su reflexión, destacó la especial vinculación de la parroquia con la espiritualidad del Corazón de Jesús a través de Santa Gertrudis, patrona de la comunidad, quien contempló en Cristo una fuente inagotable de amor, misericordia y ternura.
Mons. Buigues afirmó que el nuevo templo está llamado a cumplir tres grandes propósitos. En primer lugar, ser un lugar que manifieste la presencia de Dios y ayude a los fieles a convertirse en “templos vivos” que reflejen el amor de Cristo en la vida cotidiana. En segundo lugar, ser un signo de comunión, donde las diferencias se transformen en riqueza y donde todos puedan reconocerse como miembros de una misma familia en la fe. Finalmente, invitó a que la parroquia sea una casa abierta para los alejados, los pobres, los heridos y quienes buscan esperanza, reflejando el corazón compasivo de Jesús.
El obispo también recordó, en el contexto del Jubileo Franciscano, el llamado de Cristo a San Francisco de Asís a “reparar su Iglesia”, exhortando a la comunidad a continuar construyendo una Iglesia viva, misionera y comprometida con el Evangelio.
Al concluir, animó a los fieles a seguir creciendo en unidad y servicio, para que el nuevo templo no solo destaque por su belleza arquitectónica, sino también por ser el corazón de una comunidad acogedora, evangelizadora y solidaria.

