La Iglesia Diocesana de Alajuela comunica con alegría las designaciones pastorales de los seminaristas para el año 2026, las cuales forman parte esencial de su proceso integral de formación humana, espiritual, académica y pastoral.
En sintonía con la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, la formación sacerdotal es un camino único e integral, en el que la dimensión pastoral ocupa un lugar fundamental. La experiencia en las comunidades parroquiales permite a los seminaristas configurar progresivamente su vida con Cristo Buen Pastor, creciendo en la caridad pastoral, en la comunión eclesial y en la cercanía con el Pueblo de Dios (Ratio Fundamentalis, nn. 3 y 74).
Estas designaciones buscan favorecer un aprendizaje concreto del servicio pastoral, mediante la inserción en la vida parroquial, el acompañamiento de los fieles y el trabajo conjunto con los presbíteros responsables de cada comunidad.
Seminaristas y comunidades asignadas
- Minor Alonso Arguedas Anchia
Parroquia San Joaquín de Flores - Néstor Araya Jiménez
Parroquia Zarcero, San Rafael Arcángel - Harvey Naranjo Vargas
Parroquia Tacares, Santo Padre Pío - Juan Carlos Bolaños Brenes
Parroquia Tambor, Santa Ana - Yovany Guarín Hernández
Parroquia Sabanilla, Santa Bárbara - Jairo Francisco Matamoros Jiménez
Parroquia Corazón de Jesús - Emmanuel Huertas García
Parroquia Piedades Sur,San Ramón - Jeancarlo Marín Benavides
Parroquia Turrúcares, Santa Rosa de Lima - Steven Manuel León Soto
Parroquia Palmares, Nuestra Señora de las Mercedes - Emiliano Sánchez Monrreal Castillo
Parroquia Tambor, Santa Ana - Juan Carlos Brenes Jiménez
Parroquia El Coyol, Santa Cecilia - Kendall Jesús Zamora Madrigal
Parroquia Río Segundo, Santiago Apóstol - Luis Esteban Moreno Rojas
Parroquia Palmares, Nuestra Señora de las Mercedes - Jesús Vargas Peralta
Parroquia La Guácima, Inmaculada Concepción - Santiago Bonilla Pérez
Parroquia Naranjo, Nuestra Señora de las Piedades - Andy Alejandro Chaves Chaves
Parroquia Naranjo, Nuestra Señora de las Piedades
Se agradece la disponibilidad y generosidad de cada seminarista, así como la acogida fraterna de las comunidades parroquiales que los recibirán durante este año formativo. Invitamos a todos los fieles a orar por ellos y por las vocaciones sacerdotales, para que el Señor continúe formando pastores según su corazón.
