Respuesta de la Dra. Karla Chaves Herrera - Diócesis de Alajuela

Costa Rica
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Respuesta de la Dra. Karla Chaves Herrera

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Respuesta de la Dra. Karla Chaves Herrera
al Sr. Leonardo Chacón sobre su postura ante la Norma Técnica

Estimado Leonardo Chacón:

Hoy le escribo como mujer, como madre de 4 hijos, como médico y como pediatra.

Costa Rica tiene una de las tasas más bajas de mortalidad materna del mundo, según datos del 2015 de Naciones Unidas, ocupamos el sexto puesto a nivel del mundo y el tercero a nivel latinoamericano1; estamos por encima de países donde ya se encuentra legalizado el aborto como México, todo esto sin necesidad de esta “Norma para la aplicación del artículo 121 del código penal (Aborto Impune)”.

Un estudio del 2003 del Ministerio de Salud, denominado “Salud de las Mujeres en Costa Rica”2 señaló que los factores que inciden en la mortalidad materna son: la falta de oportunidad de los traslados, la falta de aplicación de las normas de atención prenatal principalmente aquellas relacionadas con la valoración del riesgo del embarazo, la falta de prioridad a la atención de la embarazada en el servicio de emergencias de los hospitales, así como la captación tardía y la inasistencia al control prenatal, ausencia de referencia oportuna en casos de alto riesgo obstétrico, inopia del recurso humano especializado y la falta de capacitación adecuada para la atención de la embarazada y la atención del parto por parte del personal de salud. Es decir, ¿tenemos muertes maternas en Costa Rica? Sí; ¿es la ausencia de la “Norma de aborto impune” un factor que incide en esta mortalidad? No.

Como usted puede verlo, me refiero a la “Norma de Aborto Impune”, no a la “Norma de Aborto Terapéutico” porque no son lo mismo.  En Costa Rica el aborto está tipificado como un delito contra la vida en el Código Penal, es decir en el Código de delitos de nuestro país.  Dicho delito no es punible si:
1. Fue practicado (verbo en pasado, no en futuro) con el consentimiento de la mujer; no a petición de la mujer
2. Fue hecho por un médico o una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero (cabe señalar que según este artículo cualquier médico, sin ser especialista en Gineco-Obstetricia podría hacer abortos)
3. Se ha hecho (una vez más, verbo en pasado) con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre
4. ÉSTE NO HA PODIDO SER EVITADO POR OTROS MEDIOS, es decir no había nada más que hacer.  Mientras exista tratamientos, manejos de cuidados intensivos, posibilidad de internamiento para reposo absoluto, medios de monitoreo intensivo a la madre y al bebé, etc.  Nosotros los médicos no podemos plantear según la legislación actual de nuestro país, un aborto que no vaya a ser motivo de pena judicial. Por favor verifique mis afirmaciones con un abogado penalista o especialista en derecho constitucional de su confianza.

El mal llamado “aborto terapéutico” en otras latitudes, incluye al aborto eugenésico, es decir cuando el bebé tiene enfermedades que no necesariamente son incompatibles con la vida, por ejemplo, en Islandia e Inglaterra se hace “aborto terapéutico” a los niños con Síndrome de Down.
 
En Costa Rica la legislación actual y vigente, no permite incluir en el aborto impune las malformaciones fetales con pronóstico reservado en la vida extrauterina.  Este término de “aborto terapéutico”, y digo mal llamado, porque si usted tiene una paciente lúpica con una cardiopatía por la que usted considera se debe realizar un aborto, no se va a curar del Lupus Eritematoso Sistémico con el aborto, ¿correcto?  Le propongo que mejor hablemos de aborto por razones médicas, que semánticamente es más apropiado.
 
Estimado Leonardo, usted y yo sabemos que al día de hoy en Costa Rica, los médicos sin necesidad de “Norma de Aborto Impune”, salvamos las vidas de mujeres que consultan por embarazos ectópicos y por molas hidatidiformes incompletas; que al día de hoy teniendo claro que son 2 vidas en juego, se busca con la ayuda de especialistas como usted, controlar enfermedades en la madre que podrían afectarla a ella y a su bebé, utilizando los tratamientos y manejos más actuales, procurando al menos llegar a la viabilidad fetal, que para nuestro país es de 25 semanas según datos de la Caja Costarricense del Seguro Social3; de tal forma que, nosotros los pediatras y en especial los neonatólogos, con las técnicas disponibles, cuidemos y procuremos también salvar la vida de ese bebé.  
 
¿Hay ocasiones en que eso no es posible? Sí
 
¿Hay casos en los que el equipo de Gineco-Obstetricia ha tenido que inducir el parto (ya sea vía cesárea o parto vaginal) aún antes de la viabilidad fetal, como en el caso de una cardiopatía con clasificación NYHA III o IV? Sí; pero es muy diferente el enfoque y abordaje hacia nuestro otro paciente, el o la bebé.  Al día de hoy ese bebé nace, muchos de ellos respiran, se les brinda manejo no invasivo con medidas básicas como calor por secado y por incubadora, se aspiran sus secreciones orales y nasales, si es del caso oxígeno a flujo libre y si es el deseo de los padres se le permite morir en sus brazos o en su defecto en una incubadora.  Eso estimado Leonardo no es lo mismo que sacar a ese bebé por dilatación y evacuación, es decir por aborto.
 
Es necesario recordar que según el Código de la Niñez y la Adolescencia de nuestro país4, en su artículo #2, niño o niña es todo aquel “desde la concepción hasta los 12 años de edad cumplidos”, es decir: los pediatras, neonatólogos, ginecoobstetras, perinatólogos, intensivistas, cardiólogos pediátricos y de adultos, etc… estamos llamados a velar por el bienestar de ese otro paciente que también debe ser considerado a la hora de tomar decisiones tan delicadas, aquí estamos hablando de 2 vidas igual de valiosas.
 
Me da la impresión de que usted no se ha leído la “Norma de Aborto Impune” que salió del Ministerio de Salud en la administración de don Guillermo Solís (con gusto se la hago llegar).  Quiero comentarle que en dicha “Norma”:
- no hay criterios técnicos, ni siquiera se señala cuáles tipos de aborto se aplicarán según el trimestre del embarazo
- no se menciona cómo se protegerá de los errores diagnósticos, en específico al determinar malformaciones fetales
- en esa “Norma” no se detalla el consentimiento informado
- no se dice ¿qué se hará con los restos de los bebés abortados?
- no se dice ¿hasta qué edad gestacional se considerará el aborto impune? (si ese bebé tiene 33-34 semanas y ya tiene la capacidad de sobrevivir con poca ayuda pediátrica, ¿lo vamos a matar?)
- si las 2 juntas médicas conformadas para analizar el caso dicen que no corresponde el aborto, la “Norma” no especifica ¿qué va a pasar cuando la madre insista en el aborto?, aún en contra del criterio médico
- la “Norma” no da seguridad jurídica al médico, tenemos que seguir haciendo el acto médico de forma tal que no cometamos mal praxis

Esto solo para citarle algunas de los muchos errores que contiene, estoy segura que leyéndola, usted podrá encontrar más carencias.
 
También le pregunto, ¿se ha leído usted los casos de Ana y Aurora desde el punto de vista médico?, al parecer los colegas que las atendieron consideraron que en ambos casos había intervenciones por hacer, antes de ofrecer un aborto.  Recordemos que el artículo 121 del Código de delitos de nuestro país o Código Penal, reza en su línea final “y éste no ha podido ser evitado por otros medios”5.  
 
Yo solicité personalmente y vía correo electrónico a la Lcda. Larissa Arroyo, abogada que representa a ambas mujeres, conocer el expediente clínico para analizar ambos casos, pues usted y yo sabemos que no podemos emitir un criterio sin haber estudiado el expediente, siendo estos casos los que nos tienen en esta discusión pública, deberíamos conocerlos.  Le comento que al día de hoy no he recibido respuesta.  En uno de los debates de días anteriores, se indicó que uno de los bebés “había muerto ahogado en meconio”, yo quiero saber en dónde nació esa criatura que no había un pediatra, neonatólogo, médico o enfermero que le atendiera, como para que se haya dicho tal aseveración.

De lo poco que se nos ha permitido saber de estos casos, desde el punto de vista médico tenemos que ambos fueron embarazos de bebés con malformaciones, en uno de ellos se dice que la madre estaba consecuentemente con una depresión para lo cual se le recetó antidepresivos y ella decidió no tomarlos pues los medicamentos “podían dañar al bebé”; yo me pregunto: ¿qué le iba a hacer el aborto a ese bebé?, ¿curarlo? ....  Si consideramos la edad gestacional en que se nos dice se encontraba, ya había superado las 20 semanas, es decir ese bebé ya iba a sentir dolor al realizar el procedimiento que para esa edad gestacional recomienda la Organización Mundial de la Salud en sus Guías de Aborto Sin Riesgo6.  
 
¿Es acaso que la consideración es el sufrimiento de la madre?, esa madre con un hijo enfermo, va a sufrir por ese bebé con o sin aborto, pero la elaboración del duelo es muy diferente cuando hay un acompañamiento como lo está realizando al día de hoy el Servicio de Cuidado Paliativo del Hospital Nacional de Niños para los casos con diagnósticos de malformaciones con pronóstico de vida limitada.  Si nuestra consideración es el sufrimiento de la madre y la familia de ese niño o niña, entonces ¿cómo es que sí nos atrevemos a tratar una leucemia infantil? si eso va a someter al paciente, a la madre y a la familia a un sufrimiento no por nueve meses, sino por 3 años de tratamiento.  ¿Qué va a pasar con los casos de trisomía 13 y 18 que no se diagnostiquen prenatalmente, es que al nacer y confirmar el diagnóstico vamos a empezar a matar bebés enfermos, discapacitados o con malformaciones porque dejarlos vivir significa “torturar” a las madres?, suena irracional ¿verdad?  Aquí le dejo la referencia de un estudio de autores australianos que plantea que los mismos razonamientos que permiten el aborto, deberían aplicarse a los bebés ya nacidos7.

Creo que usted va a coincidir conmigo en que estudiamos para ofrecerle la mejor opción de cura o de acompañamiento a nuestros pacientes, como pediatra le recuerdo que ante un embarazo hay una o más vidas de bebés (en el caso de embarazos de gemelos, trillizos y cuatrillizos) a las que usted y yo nos debemos también.
 
No es la primera vez que, en el mundo, el primer paso para legalizar el aborto libre es el mal llamado “aborto terapéutico”, para visualizar los números le comparto estas cifras del Ministerio de Salud Pública de Uruguay donde el aborto está legalizado desde el 2013.  En el año 2017 de los 9719 abortos realizados, sólo el 0.05% fue por razones médicas, 0.04% por malformaciones en el bebé y 0.01% por violación, los casos restantes fueron por aborto por “propia voluntad”.8

Abiertamente se está manipulando a la población general diciendo que la “Norma de Aborto Impune” es necesaria porque las mujeres en Costa Rica están muriendo por falta de la misma, eso no es cierto.  Inicié señalando los factores que inciden en la mortalidad materna de nuestro país.  En el año 2017 según el estudio del INEC1, fueron 15 muertes maternas y de estas las causales principales fueron causas obstétricas directas, prevenibles por otros medios y no por la realización de un aborto.

El aborto no es una opción buena para la salud de las mujeres, ni desde el punto de vista orgánico ni psicológico, como usted y yo sabemos todo procedimiento médico o quirúrgico tiene sus riesgos, aún en las manos de los abortistas más expertos existe riesgo de perforación uterina o intestinal, riesgo de partos prematuros en los siguientes embarazos, aumento en la incidencia de síndrome de bridas amnióticas para citar algunas.   

Además quiero preguntarle, según su criterio de intensivista, una mujer con una eclampsia ya con todos los criterios diagnósticos establecidos, conociendo que la pre eclampsia se diagnostica a partir de las 20 semanas, ¿tiene menos riesgo en un aborto que en una cesárea o en la inducción de un parto vaginal?, el riesgo para la vida de la mujer es el mismo en los 3 escenarios; por el contrario para el bebé en el primero de ellos siempre será una condena de muerte, en los otros dos dependerá de la edad gestacional y el manejo pediátrico que se le pueda ofrecer.
 
Desde el punto de vista psicológico le comparto el estudio del Dr. Fergusson del año 2013, autor declarado “pro choice”, ateo y racionalista, quien concluye que no hay evidencia de que el aborto tenga un efecto terapéutico para reducir los riesgos para la salud mental de las mujeres con embarazos no deseados o no intencionales y donde más bien se sugiere evidencia de que el aborto está asociado con un aumento de leve a moderado en algunas enfermedades mentales9.  En otra publicación de la Dra. Coleman del 2011, se realizó una revisión y análisis de los estudios publicados desde 1995 al 2009, concluyendo que las mujeres que tuvieron un aborto experimentaron un 81% de aumento en el riesgo de problemas de salud mental10.  Ningún estudio ha demostrado que el aborto beneficie la salud mental de las mujeres.  
 
Por supuesto que todos queremos que las mujeres y los niños y niñas de este país estén con su vida resguardada, no permitamos manipulaciones y engaños de ningún tipo para mantenernos en esa meta.  
 
Se despide cordialmente de usted, con el más sincero reconocimiento de su trayectoria como médico desde la época de estudiante,
 

Karla Chaves Herrera
Médico Especialista en Pediatría y en Hematología Pediátrica
Código 7266
karlachaves@gmail.com
 
 
1 http://inec.cr/sites/default/files/documetos-biblioteca-virtual/repoblacevbmm2017.pdf

2 http://www.binasss.sa.cr/genero1.pdf

3 http://www.ccss.sa.cr/noticia?ccss-robustece-atencion-de-los-recien-nacidos

4 https://pani.go.cr/publicaciones/documentos/bibliografia-recursos-humanos/557-codigo-de-la-ninez-y-la-adolescencia

5 http://www.pgrweb.go.cr

6 https://www.who.int/reproductivehealth/publications/unsafe_abortion/9789241548434/es/

7 J Med Ethics. 2013 May;39(5):261-3. After-birth abortion: why should the baby live? doi: 10.1136/medethics-2011-100411.

8 https://www.gub.uy/ministerio-salud-publica/sites/ministerio-salud-publica/files/documentos/noticias/Presentaci%C3%B3n_0.pdf

9  Aust N Z J Psychiatry. 2013 Sep; 47(9):819-27. Does abortion reduce the mental health risks of unwanted or unintended pregnancy? A re-appraisal of the evidence.
 
doi: 10.1177/0004867413484597.

10 Br J Psychiatry. 2011 Sep; 199(3):180-6. Abortion and mental health: quantitative synthesis and analysis of research published 1995-2009.
 
doi: 10.1192/bjp.bp.110.077230.
 
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